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Yunes: azul de ocasión y demócrata por interés
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La ”avaricia” de Calderón socava a Veracruz
A nadie sorprende que el ex priista Miguel Ángel Yunes Linares, después de abrazar un carrera política por 30 años en el PRI que culminaría aquella aciaga mañana del 15 de julio 2004—instituto político al que le debe todo: carrera política, fortuna, éxito, mujeres, concesiones, compadrazgos, pactos, amigos y enemigos-, se haya afiliado al PAN, el cual siempre fue su adversario común en la lucha política y que él se encargó de vapulearlo en las elecciones locales de 1994, cuando era el principal brazo represor del entonces gobernador Patricio Chirinos Calero.
Lo sufrió en carne propia el hoy senador panista César Leal Ángulo-padre putativo de los neopanistas Vázquez Cuevas que en aquella época eran virtualmente desconocidos en la arena política, y en cambio, se escuchaba el nombre del viejo panista Efraín López González-, ex líder estatal del blanquiazul que sufrió los manotazos del patológico Miguel Ángel Yunes por haber sido el actor discordante de la reforma electoral que tenía bajo su égida el secretario general de Gobierno.
No es que la cúpula panista estatal y nacional padezca del síndrome de Alzheimer o de una miopía severa, no de ninguna manera, lo que pasa es que son cínicos y torvos. El primer círculo de la clase gobernante sabía de antemano que tarde o temprano el tránsfuga del PRI rompería la aparente tregua que desde el 2004 pactó con el político de Nopaltepec-nunca la respecto y siempre se escudó en la campaña mediática para desprestigiar o arremeter al régimen fidelista, o utilizó a su cachorro como ariete-, para dar lugar al nuevo mesías de la democracia veracruzana. Según él, no la hay en Veracruz.
En las tribunas que le son propicio, arenga el nuevo profeta Director General del ISSSTE a sus adversarios, simpatizantes, apologistas y cortesanos para que se unan a él y a su causa que los salvara del desastre de la antidemocracia, porque la democracia se encuentra en “ruinas”. El neopanista y funcionario federal, que por fin dio vuelo a sus “rencores”, “odios”, “revanchismos” y “antagonismos”, en su ingreso a las filas del PAN estatal el 15 de junio en Boca del Río, se confiesa como “un hombre leal que ha servido a dos presidentes de la República de extracción panista”.
Pero en el andar político, ¿a cuántos políticos ha traicionado? Cuántos confiaron en él y después les dio la puñalada trapera. Ha dicho que él no tiene padrinos políticos, que él solito se ha impulsado. Y entonces el ex gobernador Rafael Hernández Ochoa (+), a quien le debe el inicio a la cima política, y Adolfo Lugo Verduzco, a quien le debe haberlo impulsado en el gobierno federal priista. Por qué niega sus orígenes. El ex priista y ahora neopanista porque asume dobleces con la “moral”, “ética” y “lealtad” político, cuando él ha sido el principal personero en trastocar la deontología. Golpes de pecho, no, por favor.
Con su ingreso a la membresía de la cúpula panista estatal, donde estuvieron a su diestra el orondo coordinador de la bancada albiazul de la LXI Legislatura local, Alejandro Vázquez Cuevas-dueños de la franquicia del PAN en el estado, con su monaguillo Enrique Cambranis, alcaldes y delegados federales, el director del ISSSTE calentó los ánimos del juego sucesorio de 2010, donde le mereció la recriminación de la clase política priista que lidera Fidel Herrera Beltrán, por adelantar vísperas de los comicios de 2009 y 2010.
Belicoso, autoritario “si no estás conmigo, eres mi enemigo”, su frase lapidaria que suele contar a sus incondicionales, a sus cortesanos y a sus plumas oficiosas, Yunes juega a las guerras, a levantar las armas mediáticas del lado contrario, en sus clásicos ardides. “Quiero jugármela junto a miles de panistas veracruzanos—a los que reprimió en 1994—que quieran ponerle un alto al abuso, corrupción y demagogia, vengo a sumarme a un proyecto donde los instrumentos para cambiar la realidad (sic) no serán brochas, pintura roja y demagogia (re sic), sino ideas, planes, proyectos y seres humanos (re contra sic)”.
Ayer priista por convicción que enterró en aquella carta de dos cuartillas del 15 de julio de 2004, donde sostenía que renunciaba porque “Hoy se han cerrado los espacios para quienes sostenemos la lealtad al partido es hablar con la verdad, demandar democracia interna y respeto a sus normas. Pero sobre todo, no hay espacio para quienes sostenemos que se debe ser leal primero a México y luego a los partidos”, y hoy panista por ocasión, o por interés de buscar la revancha con el adversario irreconciliable que gobierna el estado, en lugar de ser “leal” primero a Veracruz sin dividir y exacerbar a los veracruzanos.
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No fue resbalón ni desaguisado que el presidente Calderón en su viaje por España, haya enviado el mensaje de que los cambios que registraron en el PAN, con la remoción del coordinador parlamentario de la Cámara de Senadores, Santiago Creel Miranda, son en función de las elecciones del 5 de julio de 2009, porque en el caso de Veracruz donde mantenía el gobernador Fidel Herrera Beltrán una relación de terciopelo con el Jefe de la Nación, ante de su partida a la madre patria, ardió Troya.
Como ha venido sucediendo con los presidentes de la República de extracción panista, cada vez que viajan al extranjero lo utilizan para desacreditar al Congreso de la Unión o para proferir alguna frase, que por timoratos no la externan en México, en un afán por congratularse con los anfitriones y con la prensa extranjera.
Como el presidente Calderón se asumió como el máximo líder de la clase panista nacional, como en los viejos tiempos del PRI, en un viaje donde no venía al caso su opinión sobre los cambios que realizó la cúpula del PAN—es el presidente de la República, donde gobierna para todos y no para el partido en el poder-, Fidel Herrera decidió retirar la pipa de la paz con Calderón.
“Es una avaricia pensar en este momento por el proceso electoral de 2009”, diría palabras, palabras menos el político de Nopaltepec en una declaración inusual que hizo el sábado 14, “cuando la población está atenta sobre los resultados de la reforma energética, los golpes de los fenómenos meteorológicos, la inflación, los altos precios de los productos básicos y de la energía eléctrica”.
El líder máximo de la clase política veracruzana, que hasta ahora se había mantenido ecuánime con el presidente de la República-hasta los panistas se asombraron que el gobernador secundara en casi todo al jefe de Los Pinos-, rompió con el protocolo de la diplomacia y califica de “avaricioso” que una gira internacional el presidente Calderón este armando el juego para las elecciones de 2009.
Lo que podría ser “adelantado” o pernicioso para la estabilidad política del país, la realidad es que el jefe de Los Pinos quiere asegurar desde ahora la mayoría panista en el Congreso de la Unión, para que sus iniciativas de ley aterricen como quiere la corriente derechista de este país, que no han podido encontrar la fórmula para superar la división, encono y exacerbación de los mexicanos en contra del presidente de la República.
Y luego, como calamidad, el director del ISSSTE escogió este domingo 15-en ausencia de Calderón-para ingresar a las filas del PAN veracruzano, donde en un discurso incendiario adelanta el juego sucesorio por la gubernatura de Veracruz por las siglas del albiazul—en franca violación de los órganos electorales y con toda la manga ancha de la cúpula nacional panista-, de por sí ya anticipada por los partidos opositores del tricolor, lo que motivó que el líder moral de la clase política priista modificará la reunión de la readecuación del Plan Veracruzano de Desarrollo, que inicialmente se celebraría en la noche en palacio de gobierno al Museo del Transporte, por la mañana.
Del Museo del Transporte salían chispas. De inmediato, en los días sucesivos, se soltó una cascada de declaraciones de los líderes de la mayoría priista de la LXI Legislatura local, Héctor Yunes Landa, del líder estatal de la CNOP, Silvio Lagos…y en el bunker de la cúpula del PRI, donde despacha José Francisco Yunes Zorrilla, no se emitió declaración alguna sobre la ansias novilleras del neopanista que adelantó el reloj sobre la sucesión gubernamental de Veracruz. ¿Mediocridad, timidez o novatez? Algo de estos tres factores están navegando en el liderazgo priista, que tiene más cáliz de pacotilla que de genialidad.(gau41@hotmail.com o gaude55@yahoo.com.mx)
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