ALCALDES DE CUATRO AÑOS
Dijo alguna vez Don Jesús Reyes Heroles que; “Si un servidor público está trabajando bien para que lo quitan y si lo está haciendo mal para que lo promueven”, así que esta frase del político veracruzano quizá más encumbrado en las últimas décadas, promotor de una camada generacional de funcionarios en diversos niveles en todos los ordenes de gobierno que aún están vigentes, creó toma relevancia explicativa en el tema de ampliar a cuatro años – al parecer en definitiva – el periodo de nuestros Presidentes y Presidentas Municipales en el territorio veracruzano.
Los municipalistas, quienes defienden las tesis en el sentido que el primer orden de gobierno son los ayuntamientos y que son estos los que deben recibir la mejor estructura e infraestructura para responder cabalmente a las demandas de la sociedad en forma inmediata, habrá que oírlos.
Otras corrientes de pensamiento como los estadistas, intelectuales, urbanistas, profesionistas, técnicos, empresarios, académicos, investigadores, religiosos, medios de comunicación y en síntesis la sociedad en su conjunto, organizada e individualmente, en esta época de transparencia, acceso a la información, rendición de cuentas, discusión de las políticas públicas y todos los grandes temas que la comunidad requiere se nos explique en forma oportuna y objetiva, deben de participar para construir la mejor decisión y con ello, fortalecer y robustecer esta propuesta del Ejecutivo de Veracruz y otros actores pues, no es una mera ocurrencia sino una gran idea que necesita el concurso y la participación de todos o al menos de los más.
El futuro en donde pasaremos el resto de nuestros días, desde la óptica de la población en general, no sólo es en nuestro país o entidad federativa sino en nuestra municipalidad, sea en la cabecera o alguna congregación, localidad o comunidad así que, elegir a nuestros alcaldes y cuerpos edilicios deberá ser una decisión revisada de manera seria, profunda y con responsabilidad ya que es un aspiración legítima y genuina en contar con mejores satisfactores al amparo del desarrollo integral de la ciudad o población, lo cual se obtiene a través de los ayuntamientos.
La sociedad solemos criticar a nuestras autoridades, alcaldes, síndicos, regidores y cuerpo de gobierno municipal, pero omitimos ser más responsables o sea, debemos aprender a dejar de ser simples observadores del acontecer y llegar a los niveles de la critica o ser criticones para pasar a ser propositivos y participar en torno a las grandes decisiones como es la ampliación del periodo de los ciudadanos y ciudadanas que son la máxima autoridad en la territorialidad municipal de la geografía veracruzana o sea, los Presidentes Municipales.
Los diputados locales como Poder Legislativo y los magistrados en todas sus vertientes jurídicas como Poder Judicial, respetando la división de poderes y el precepto constitucional de la Carta Magna en su número 115 por concepto del Municipio Libre, también deberán participar y proponer, dicho de otra forma ; hoy se debe mandar obedeciendo y eso no es otra cosa que proponer y no disponer en forma individual sino colegiada, así que la propuesta e idea que están impulsando y que al respecto se ha manifestado, es una gran oportunidad para participar todos ya que no hacerlo será responsabilidad de quien así lo decida y no intervenir, puede hacer que la historia sea muy severa con todos nosotros pues, habremos dejado de hacer buen uso de un derecho ciudadano y no tendremos justificación alguna para criticar pudiendo haber opinado en una toma de decisión importante como lo es ahora.
“Hoy se razona y vota por la persona” así que un presidente municipal como líder de la comunidad está sujeto y vive bajo una vigilancia extrema por la sociedad que representa, esta solo frente al peligro de ser criticado y a quien muchas veces,- la mayoría,- no se le permite el desánimo pero, es ahí en donde la población debemos hacer un ejercicio para elegir la máxima autoridad de nuestro territorio lo que ya hicimos sufragando el pasado día 4 de Julio en las urnas pero, ahora hay que revisar si para un año más pues de lo contrario, el voto que cruzamos estaría violentándose.
La distancia que separa al triunfo y el fracaso es insignificante, así que decidir por un buen o mal alcalde será sólo nuestra responsabilidad como sociedad.