Orizaba, Ver.- La madrugada de este lunes se registró la octava inundación de la actual temporada de lluvias y la número 36 desde que se inició el problema en el fraccionamiento San José, por lo que de nueva cuenta las familias se tuvieron que valer por sus propios medios para salir a salvo de la anegación de sus viviendas, lo cual, ya es una actividad de rutina en ese lugar.
Esta vez, el nivel del agua alcanzó los 30 centímetros de altura pasada la media noche, lo que obligó a las familias de ese fraccionamiento a salir en medio de la intensa lluvia, con sus hijos aún somnolientos en brazos y olvidándose del patrimonio familiar, que ya es casi nada, por la indiferencia de las autoridades involucradas directamente para la solución del problema.
Ante esa situación, el representante de los vecinos afectados, Jair Campos Apale, señaló que en caso de algún desastre mayor, los responsables serán los representantes de la Secretaría de Desarrollo y Medio Ambiente (SEDESMA), del Instituto Nacional de la Vivienda (INVIVIENDA) y la constructora KEF, misma que hasta el momento ha sido protegida por todas las dependencias a las que los afectados han acudido.
Reiteró que los trabajos de dragado en la laguna de El Chirimoyo, el riesgo de las familias se ha incrementado, ya que la capacidad del agua que se estanca se incrementó, lo que ha generado mayor presión contra las paredes de tierra reblandecida por la humedad y que en consecuencia podría causar una barrancada en esa zona de la ciudad.
“A pesar de los acuerdos que tomó el gobernador Fidel Herrera sobre esta zona de alto riesgo, los empleados de SEDESMA e INVIVIENDA no han hecho nada al respecto, pues no tienen voluntad, tuvimos una reunión el 9 de junio y el proyecto debía iniciarse a más tardar en este mes y ¿que vemos?, solo inundaciones y problemas a familias que en la madrugada deben salir de sus hogares para buscar un refugio sin importar que haya niños y abuelos saliendo de sus casas mientras ellos duermen tranquilos”, precisó.
De la constructora KEF, misma que instalara el fraccionamiento San José en una zona irregular, dijo que aun continúa protegida por las autoridades, pues a pesar de que hasta el momento no se ha hecho responsable, las dependencias de gobierno no la han obligado a reparar el daño ocasionado a las viviendas, que hasta el momento se ha valuado en aproximadamente 100 mil pesos por casa. ”El dueño de KEFF, el ingeniero Chaín es el responsable, no tenía porque haber construido ahí y lamentablemente esta protegido, pues legalmente a pesar de cómo estamos, nuestra denuncia no procedió”.
Sin embargo, cabe mencionar que a pesar de los daños que han tenido las viviendas, los propietarios aun siguen pagando los créditos ante INFONAVIT y FOVISSSTE, por lo que Campos Apale refirió que no descansarán de solicitar la reubicación de las familias afectadas.