Beso por la libertad
Sucedió el pasado domingo en el corazón de la capital del estado. La convocatoria atrajo la atención de curiosos y periodistas pero de muy pocos aludidos; se trataba en síntesis de realizar una protesta simbólica emulando muchas de las que han realizados las comunidades lésbico-gay de las principales capitales del mundo.
Xalapa que habitualmente es considerada como una sociedad conservadora –visión desde mi óptica sin sustento, dada la gran cantidad de población flotante-, nuevamente se vio sujeta a una prueba de tolerancia ante la demanda de la comunidad Lésbico Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero (LGBTT) de cejar actos presuntamente discriminatorios, para quienes tiene una preferencia sexual que últimamente se ha dado por llamar “no convencional”.
La manifestación consistió en un beso multitudinario que por el número de sus participantes, difícilmente podría dársele este calificativo. Fue simbólico que se realizara en el parque central de Xalapa, precisamente donde es público y sabido que por las noches se utiliza como punto de reunión por quienes se identifican con estas preferencias.
De acuerdo con cifras ofrecidas por los organizadores de esta protesta simbólica, entre el 10 y 15 por ciento de la población de la capital de los veracruzanos tiene una orientación sexual diversa al común de la población, lo que supone ya una fuerza social de consideración dentro de la sociedad xalapeña.
Sin embargo y en descargo de autoridades y población en general, no se advierte en esta ciudad rasgos preocupantes de segregación de quienes expresan su sexualidad de manera distinta, incluso, en el conteo de lo que puede leerse cotidianamente en la prensa no se advierte ninguna señal orquestada o espontánea de coartar los derechos de ningún grupo social.
Sin embargo hay que dar la bienvenida a estas manifestaciones, que permiten templar la convivencia en las sociedades que cada vez están más expuestas a la diversidad y que sin duda, es deber de todos los que formamos parte de una comunidad, velar y defender el derecho que tienen todos de ser.
En este caso celebramos que las libertades sean respetadas; ya queda en cada individuo aceptar, reconocer, asumir su sexualidad para convertirse en un ente feliz, productivo y que pueda vivir y desarrollarse sin ningún tipo de complejos que luego lamentablemente se convierten en resentimientos sociales.
Versales.- Este domingo vuelve el último romántico de la fiesta brava. El Brujo de Tlaxcala, Rodolfo Rodríguez “El Pana” nuevamente hará el paseíllo en la Plaza México, de la cual está ausente desde el 2008. En estos años el matador tlaxcalteca hubo de lidiar con otras astas, más difíciles, más importantes en donde le fue la vida. Hacemos votos porque como lo hiciera también en un mes de enero, a sus 60 años vuelva ser noticia por el temple con que enfrenta la vida. Un abrazo.
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