Redefinir la nostalgia
Aún sigo pensando en 'Midnight in Paris' (Medianoche en Paris); la más reciente película de Woody Allen. La posibilidad para que un novel escritor contemporáneo, logre redefinir sus intereses luego de encontrarse y conversar con los artistas que dieron vida y gloria a la capital francesa de la década de los 20, puede sonar pretencioso, absurdo y medio kitsch.
Sin embargo las postales parisinas, la recreación de una época, la musicalización y por supuesto el talento de sobra conocido en Woody Allen, llevan a buen puerto esta trama. Una tesis central: ¿es la nostalgia una pérdida de tiempo? Pretender que todo tiempo pasado siempre fue mejor parece una espiral infinita.
La nostalgia es la negación del presente, dice uno de los personajes al protagonista de esta cinta. Tentadora contraposición a nuestra natural propensión a evocar el pasado, porque es como una suerte de mantra que nos permite detener el tiempo.
Con esta consideración hay que concluir, que la nostalgia es la verdadera fuente de la juventud, esa que nos permite asirnos a la vida y alejarnos de la muerte, entonces desde esa óptica, no puede considerarse pérdida de tiempo algo que nos regala vitalidad. Al menos que, como replica Allen en su guión, estacionarnos en la nostalgia nos impida vivir nuestro presente.
La ironía característica del humor de este cineasta de culto, nos regala esta joya los primeros minutos de la trama: "la vida está llena de soledad, miseria, sufrimiento, tristeza y, sin embargo, se acaba demasiado deprisa".
Por supuesto que a cualquiera encantaría correrse una farra con Zelda y Scott Fitzgerald, Hemingway, Gertrus Steiner, Cole Porter, Picasso, Buñuel y Dalí. Como también a muchos otros, nos seduce la idea de encontrar la medianoche, caminando en una calle empinada de Xalapa junto a Germán List Arzubide y Manuel Maples Arce en esa misma década de los 20.
Por supuesto que Paris sigue manteniendo ese tufo bohemio que generaciones de artistas han impregnado a sus plazas, cafecitos y calles. Pensar que al perderse en la bruma uno puede abrir un portal al pasado no resulta impensable para nadie, concede verosimilitud al argumento de esta película entrañable.
Y aunque yo nostalgio con esa Xalapa en que uno podía caminar hasta la madrugada, envuelto en una tenue neblina que concedía un toque de reminiscencia a sus callejones y parques; difícilmente puedo hoy pensar que ese viaje al pasado pudiera hacerse desde una ciudad absorbida por la incertidumbre y sumida en el caos propio de una metrópoli de la anarquía.
Tal vez Allen, enamorado de la ciudad luz, podría darse una vuelta por estas tierras. Tal vez, su crítica sutil a la añoranza recurrente encuentre a su vez una redefinición, cuando caiga en la cuenta que la nostalgia, también puede ser una llave para alejarse de una realidad que dista mucho del encanto de una capital, cuyo patrimonio intangible que legaron las mujeres y hombres que le dieron lustre a su nombre se preserva con sensibilidad e inteligencia.
Versales.- Si tiene posibilidad de leer esta entrega desde un ordenador, tal vez pueda y subrayo tal vez, fondear su lectura con la música de Sidney Behcet: Si tu vois ma mére.
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