UN ERROR VIVIR SIN TWITTER
En la región cafetalera de Huatusco, aun se disfruta de una llovizna tenue que contagia por su aire húmedo y sedante. Por lo regular esto sucede en las tardes decembrinas, cuando el sol declina en el horizonte. Ya que en las mañanas, con frecuencia, nos alimenta de sus rayos débiles y amarillentos, lo suficiente para calentar parte del caserío que integra la ciudad. Haciendo que el ambiente sea ideal para que la vida transcurra armoniosamente placentera. Al mismo tiempo, dando los elementos indispensables para que los habitantes del centro y la periferia conserven esa chispa llena de optimismo, con múltiples expresiones de alegría.
Desde hace muchos años, hemos tenido el privilegio de contar con verdaderos ciudadanos que se han caracterizado por el interés de procurar cultura y conocimientos a las nuevas generaciones. Para que posteriormente presten un servicio a la comunidad, desarrollando y proyectando las riquezas generadas mediante el trabajo. Podemos presumir que desde el siglo XIX se abrieron las puertas de la escuela primaria municipal. Dando paso a los centros cantonales, “Miguel Sánchez Oropeza y “Juana de Asbaje” que aún descargan su gota de sabiduría a un importante núcleo de jóvenes deseosos de trascender en el medio profesional.
Como sucede en la mayoría de las sociedades, los problemas no pueden considerarse hechos aislados. Los que aún tienen en su mente las delicias del aprendizaje impartido, también fueron testigos de algunos detalles que se dieron sin el menor de los contratiempos. Es decir, que ya en esas épocas se estilaba poner apodos a compañeros que por alguna circunstancia padecían deficiencias físicas. Como pueden ser tartamudos, o los que tenían dificultades para ver, leer o memorizar, para caminar o los excedidos de peso. El mismo trato se le daba por los padres o por los abuelos. En este caso el mote era hereditario. De ahí que la familia era más conocida por su actividad artesanal o comercial.
En la actualidad se nos alerta del incremento de una conducta no recomendable entre el medio estudiantil, que se hace extensible a la familia y el trabajo. El famoso “bulling”. Un fenómeno que estaba ahí, pero que fue creciendo al grado de convertirse en verdadera amenaza para los que lo sufren. En la práctica se manifiesta como un acoso hacía la persona. Hacer bromas pesadas sin su consentimiento, ataques personales que llegan a lastimarlo, de forma individual o en grupo. Insultarlo, amenazarlo, humillarlo y pedirle al resto de sus compañeros que no le dirijan la palabra. Las afectaciones psicológicas pueden ser lamentables. Por ese motivo Maestros y Padres deben mantenerse alertas para frenar ese mal que ronda por el área más vulnerable.
Es frecuente que los humanos cometamos errores. Estos son visibles cuando los hierros tienen su origen en personajes importantes del espectáculo, político o intelectual. Derivado de lo anterior, los titubeos y equivocaciones son drásticos porque sus enemigos encuentran la valiosa oportunidad de poner en evidencia las cualidades de su oponente. Aspirar a ser Presidente de la República no tiene el mismo objetivo que resolver un examen de matemáticas, geografía, literatura o cualquier otra materia especifica. Dominar un universo de cualidades es una misión casi imposible. Fallar en la respuesta a una pregunta no significa reprobar el año lectivo. Solo es una llamada de atención para que el resto de la carrera se aplique en donde estén las fallas.
En ese juego de actitudes que nos tocó vivir, se deja sentir por su peso aditivo, un grandioso descubrimiento de la ciencia cibernética. Algo tan simple y sencillo como es el Twitter. Una herramienta que se calcula tiene 200 millones de navegantes en el mundo que en un día generan 65 millones de mensajes de texto plano que se muestran en la página principal del usuario. Por ese detalle, la confusión de Enrique Peña Nieto, ha llegado a millares de personas que disfrutan con el intercambio de ideas buenas y vilipendiosas. Con la desafortunada intervención de su hija. Los comentarios son de todos los colores. Y en todos los canales.
Desde la ley de probabilidades, vemos el futuro de la comunicación, dominado por los “twiteeros”. Ya que son como una plaga que tenderá a marcar los destinos de una elección. Se unen a los millones de “spots” que surcaran el espacio nacional, con la firme intención de que los candidatos y sus partidos hagan propuestas y así ganar votos. Más allá de la sospecha ciudadana, el Presidente Calderón asegura de la intervención del crimen organizado en el proceso de Michoacán. Por lo que es casi una garantía su participación en las presidenciales de 2010. En que lio nos venimos a meter. A ver que se hace para salir como las aves del pantano. gajustoro@hotmail.com