El tráiler
Quedo una vez más confirmada la vulnerabilidad de la capital del estado. Con el accidente de un tráiler, en el entronque de la avenida Lázaro Cárdenas y Murillo Vidal, el tránsito de la ciudad se volvió un caos, un verdadero desmanguille y, las autoridades de tránsito no hicieron nada por evitar el atasco de las principales avenidas que sirven de desfogue del tránsito de la ciudad de Xalapa, provocando con eso que gran parte de la ciudad estuviera desquiciada por varias horas.
Los oficiales de tránsito, solo se concretaron a abanderar las maniobras de las grúas, que estuvieron trabajando por varias horas, para dar pronta vialidad a una de las principales arterias de la ciudad, por la que circulan miles de vehículos al día y las demás calles quedaron en el desamparo, no hubo autoridad que previniera los atascos, un ejemplo, la avenida 20 de Noviembre, de La Piedad hacia el oriente, nadie advirtió a los conductores que no entraran a esa avenida porque el transito estaba más que lento, había momentos que estaba detenido.
Lo mismo sucedió en la avenida Lázaro Cárdenas, a la altura del Palacio legislativo, debió haber estado una patrulla, para advertir a los conductores que la calle estaba prácticamente cerrado el tránsito hacia el Puerto de Veracruz.
No sé entiende el porqué, cuando sucede un accidente que va a tardar varias horas en que se habrá la vialidad, no se toman las medidas necesarias, para evitar los embotellamientos, independientemente de la pérdida y daños que produce el vehículo accidentado, colateralmente los retrasos y perdidas de lana que ocasiona a los conductores de taxis, autobuses y a todo aquel individuo que viven de operar un vehículo.
Ahora, si le ponemos un agregado más, al atorarse el transito, las ambulancias que transportan enfermos o heridos, los patrulleros que acuden a dar algún auxilio o los bomberos que van a sofocar un incendio, todos esos vehículos también se ven imposibilitados de cumplir con su misión. Si se tomaran las medidas necesarias, al momento de suceder un accidente de la magnitud que fue la de este lunes 31 de octubre, todos saldríamos ganando.
En el caso a que nos referimos, si hubiera colocado frente al Palacio Legislativo una patrulla, donde advirtiera a los automovilistas que tomaran sus precauciones, que utilizaran vías alternas, los estragos provocados por ese accidentes, hubieran sido menos.
No imaginamos a los viajeros, que tenían ya el tiempo justo para llegar a la terminal de CAXA para abordar el autobús que los trasladaría hacia otra ciudad, la desesperación de perder el autobús y dejemos que sea tan solo que se perdiera el autobús, ¡no!, se pierde el costo del boleto y no es nada barato viajar, como que el horno no está para bollos.
Tampoco imaginamos a los automovilistas, que ya se sentían paseando en el malecón, en el bulevar o tomándose un lecherito en los cafés de Veracruz. La impotencia de no poder avanzar con su vehículo porque no hay paso y porque no hubo nadie que les dijera que tomaran otra ruta para evadir el accidente del tráiler.
De nada sirve que en Tránsito del Estado se cacaraquea el huevo y se diga que se van a tener 70 elementos más para el tránsito de la ciudad, de poco va a servir o mejor dicho de nada va servir, porque no es que hagan falta elementos, lo que hacen falta son calles, lo que hace falta es que los oficiales de tránsito hagan su chamba. Cuantas veces hemos observado al agente de tránsito que está, en cualquiera esquina y que está soplándole a su pito y moviendo las manos y solo está haciendo lo que el semáforo le indica, eso de nada sirve.
Lo importante de un agente de tránsito en una esquina, es que esté verdaderamente haciendo su chamaba, que este agilizando el transito, que si el semáforo esta en verde hacia una calle y esa calle no tiene transito, que se ponga a agilizar el tránsito de la calle que en ese momento tiene el semáforo en rojo, eso sí sería hacer la chamba, esperamos que los nuevos agentes, los 70 agentes que vamos a mantener, tengan esa iniciativa, la de hacer que las calles estén un poquito desahogadas y no aprendan malas mañas.
Si los nuevos agentes de tránsito llegan a la esquina parta estar hablando por el celular, como lo hacían las anteriores jovencitas oficiales, que por cierto, todas, si todas, siempre estaban de mal humor, no entendían que con una sonrisa que le regalaran a los transeúntes o a los automovilistas, no se les iba a secar el rostro, ni tampoco por una sonrisa se les faltaría al respeto y eso sí, cuando miraban de manera déspota, por esa razón, no faltó alguien, que les dijera sus verdades.
Señor Director de Transito, don Fidel Demoner Pitol, alguien no está haciendo bien su trabajo, ¡cómo debe de ser!, o usted es el que no tiene nadita de interés en que sus pupilos hagan su chamba, o sus comandantes no le obedecen o no le agarran la onda, pero la ciudad está hecha un desmadre y ya que lo del programa del "hoy no circula" lo mandaron a dormir el sueño de los justos o mejor dicho de los injustos, pues agárrese y aténgase las consecuencias del tránsito lento de la ciudad, porqué sus muchachos, en las calles no van hacer nada, absolutamente nada y si no, al tiempo. Así sea.
DORMIR BIEN
¿Qué tal duerme amable lectora y lector?, ¡nada bien!, la entiendo, con eso de que los artículos que se utilizan para la ofrenda de los muertos, esta por los cielos, cerca de los que se marcharon al más allá y lejos del más acá, por eso, nada más por eso, vamos a ponerle poco o casi nada a la ofrenda que cada año, ponemos para recordar nuestro muertos y por eso, solo por eso, hemos perdido el sueño.Cualquier comentario sobre este intransitable texto, favor de enviarlo a valdesnoe@hotmail.com