Orizaba, Ver.- En la primera homilía del 2012, el obispo de Orizaba Marcelino Hernández Rodríguez y el padre Marcos Palacios, coinciden que se inicia el año celebrando a la Virgen María, por ser la madre de dios y encomendarse para que sea mejor ante las condiciones difíciles económicas por las que pasan las familias mexicanas y el país.
Indicaron que es necesario unirse en oración por la paz, el país y el estado a fin de que la madre de Jesús interceda por nosotros sus hijos, y al mismo tiempo todos los fieles trabajen duro para mejorar la calidad de vida de los suyos.
Refirieron “que le pidamos a Dios nos ilumine para vivir todo lo que se avecina con responsabilidad”, para que las familias sigan conservando sus valores en un ambiente de armonía y respeto, no necesariamente esperar a que todo lo hagan las autoridades.
Por lo anterior el vocero de la diócesis, dijo que el año se debe de iniciar con entusiasmo y propósitos a cumplir uno a uno a lo largo del año, evitando las banalidades.
“Debemos preguntarnos como terminamos el año y que queremos, evitando echar a perder las relaciones familiares y espirituales, por lo que debemos de ser personas de proyectos realizables”.
Asimismo monseñor Marcelino Hernández, dijo que estamos esperanzados en una ciudad, estado y país mejor pero para ello no solo las autoridades deben de trabajar sino también todos los que somos sociedad.
Concluyeron que es un año de reflexión e importantes decisiones para el país en el ámbito político, a lo cual la comunidad debe ser más sensible y tolerante.